El año 2025 ha marcado un punto de inflexión cuantitativo para la movilidad eléctrica en España. Tras años de crecimiento contenido y quejas recurrentes sobre la "ansiedad de autonomía", los datos de cierre del ejercicio muestran que la red de infraestructura ha dado un estirón histórico. Sin embargo, como ocurre a menudo en las transiciones tecnológicas, el volumen no siempre es sinónimo de eficiencia.
España ha cerrado 2025 con su mejor cifra hasta la fecha, superando los 53.000 puntos de recarga de acceso público, lo que supone un incremento del 37% respecto al año anterior. Pero, ¿es suficiente para viajar tranquilos? Analizamos los hitos, los cuellos de botella y nuestra posición real frente a los vecinos europeos.
2025: El año de la alta potencia
Si algo ha caracterizado al despliegue de este último año no ha sido solo el número de postes, sino su calidad. Durante mucho tiempo, la red española pecó de ser excesivamente "lenta" (cargadores de menos de 22 kW ideales para pernocta, pero inútiles en ruta).
En 2025, la tendencia ha cambiado drásticamente:
- Los puntos de alta potencia (entre 50 kW y 250 kW) han crecido más de un 100%.
- Los cargadores ultrarrápidos (más de 250 kW), esenciales para que una parada en autopista no supere los 15-20 minutos, han aumentado un 85%.
Este despliegue ha sido liderado por operadores privados como Iberdrola (que ya supera los 10.000 puntos), Endesa X Way, Repsol y especialistas en corredores como Zunder e Ionity. Gracias a este impulso, los viajes de larga distancia por las principales arterias (A-1 a A-6) son hoy una realidad mucho más sencilla que hace apenas 18 meses.
El gran lastre: Puntos instalados pero no operativos
A pesar del optimismo de las cifras, el sector se enfrenta a un problema endémico: la burocracia. A cierre de 2025, se estima que más de 16.300 puntos de recarga están instalados pero fuera de servicio (un 43% más que el año anterior).
Esto significa que 1 de cada 4 cargadores que ves en un mapa o en un parking puede no funcionar. Las causas principales son:
- Retrasos en la conexión a la red: Trámites con las distribuidoras eléctricas que pueden demorar meses.
- Licencias municipales: Falta de agilidad en los ayuntamientos para autorizar la puesta en marcha.
- Mantenimiento: Puntos vandalizados o averiados que no se reparan con la rapidez necesaria.
Si todos estos puntos estuvieran activos, España contaría con casi 70.000 puntos operativos, acercándose mucho más a los objetivos marcados por la Unión Europea.
Planes y ejecución: ¿Cumplimos con lo prometido?
La hoja de ruta de España está ligada al Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y a los objetivos de la ANFAC.
- Objetivo 2025: Se aspiraba a alcanzar los 110.000 puntos de acceso público.
- Ejecución real: Con 53.072 puntos, estamos aproximadamente al 48% del objetivo intermedio.
Para desatascar la situación, el Gobierno prorrogó el plan MOVES III durante 2025 y ha introducido nuevas deducciones fiscales del 15% en el IRPF para la instalación de puntos de recarga. Además, el Real Decreto-ley 7/2025 ha intentado simplificar los trámites administrativos, aunque sus efectos totales se esperan ver a lo largo de este 2026.
España frente a sus vecinos europeos
A pesar del crecimiento récord, la comparativa con Europa sigue mostrando dos velocidades. España ha recortado distancias (mejorando su indicador global de electromovilidad en 7,4 puntos), pero todavía estamos lejos de los líderes:
| País | Puntos de recarga aprox. (2025) | | --- | --- | | Países Bajos | ~145.000 | | Alemania | ~125.000 | | Francia | ~115.000 | | Italia | ~56.000 | | España | 53.072 |
Mientras que en los Países Bajos o Noruega la infraestructura ya no es un tema de debate, en España el despliegue sigue muy concentrado en Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana, que aglutinan casi el 60% de la red nacional. Las "sombras" o desiertos eléctricos persisten en zonas rurales y provincias del interior, lo que sigue siendo el principal freno para los compradores de estas zonas.
Conclusión práctica: ¿Qué debe saber el usuario?
La mejora es real y palpable, especialmente si viajas por autopistas principales, pero la planificación sigue siendo necesaria. Si vas a moverte en coche eléctrico por España este año, ten en cuenta lo siguiente:
- La red es mayor de lo que parece, pero menos fiable: No confíes en una sola aplicación. Cruza datos entre Google Maps, Electromaps y la app específica de tu operador para confirmar que el punto está realmente operativo.
- Prioriza la carga en destino: El crecimiento de puntos en hoteles y centros comerciales ha sido constante. Es la forma más barata y cómoda de asegurar el viaje.
- Fíjate en la potencia: No todos los "puntos de carga" son iguales. Busca estaciones de más de 150 kW para viajes largos; de lo contrario, tu parada para comer se convertirá en una espera de varias horas.
España ha dejado de ser un desierto para el coche eléctrico, pero todavía es un terreno que requiere de una buena brújula digital. La infraestructura está ahí, ahora el reto para 2026 es conseguir que, simplemente, todos los cargadores funcionen cuando los necesitemos.